La marcha del equipo de fútbol y de baloncesto son paralelas. Falta fondo de armario y los fichajes no están a la altura de la historia de ambas secciones. Una gran parte de los jugadores adolecen de técnica, forma física o actitud suficiente para defender la camiseta blanca. No se pueden fichar jugadores mediocres e, inmediatamente después, prometer títulos. Eso es vender humo y traicionar a una afición que suele exigir resultados y brillantez.
Sólo basta navegar por la web oficial y extraer ciertos nombres. Algunos de estos jugadores acreditan calidad técnica, pero carecen de peso y personalidad en momentos claves o se le otorga una responsabilidad mejor que la que pueden soportar.
Fútbol: Dudek, Salgado, Cannavaro, Torres, Heinze, Metzelder, Javi García, Drenthe, Gago, Faubert, Van der Vaart, Saviola e Higuaín.
Baloncesto: Pepe Sánchez, Tomas, Mumbrú, Winston (está por ver ,pero no parece la panacea), Massey, Hamilton y Van den Spiegel. No nos olvidemos de los descartes: Lazaros y Hosley.
PD: Durante estos días he reflexionado sobre las críticas a Joan Plaza, entre ellas las expuestas en este ‘blog’. La importancia de los técnicos está sobredimensionada por la crítica deportivo-periodística y el entorno (mucho más en el caso del fútbol). Sin duda, los técnicos dependen al máximo del rendimiento y calidad (técnica, humana y de actitud) de su plantilla. Plaza ganó dos títulos en su debut en el baloncesto, precisamente por la actitud de aquella plantilla y Capello remontó una Liga futbolera gracias a una conjura prodigiosa de unos jugadores que hicieron gala de su calidad futbolística colectiva.
viernes, 27 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
EL VASO A MEDIAS
Anda revuelto el ambiente en Vistalegre, aunque el ánimo no decae tras victorias como la del pasado sábado ante el Joventut o los épicos triunfos ante el Tau, Maccabi y Barcelona.
Los mayores defectos, a estas alturas de la temporada, son la irregularidad y los defectos de concentración de los jugadores, una falta de claridad en ataque y la poca aportación de los actores secundarios.
Sin embargo, el equipo ya está en la antesala de la Final a Cuatro tan ansiada y se mantiene en el tercer puesto de la ACB a la espera de tiempos mejores en la recta final de la campaña. Además, cualquier pequeña aportación de Winston o Van dem Spiegel será bien recibida tras los fiascos de Hosley y Lazaros.
El papel en la Copa no fue bueno, aunque no desentonamos respecto a ediciones más recientes. Queda la recta final de la temporada y la base no parece la idónea para aupar al equipo a los triunfos. El problema para un club ganador es haberse movido en los últimos años a base de actos de fé. Tampoco nadie daba un duro en junio de 2005 y un triple de Herreros sirvió para escribir una de las páginas gloriosas de la reciente historia del baloncesto madridista.
Los mayores defectos, a estas alturas de la temporada, son la irregularidad y los defectos de concentración de los jugadores, una falta de claridad en ataque y la poca aportación de los actores secundarios.
Sin embargo, el equipo ya está en la antesala de la Final a Cuatro tan ansiada y se mantiene en el tercer puesto de la ACB a la espera de tiempos mejores en la recta final de la campaña. Además, cualquier pequeña aportación de Winston o Van dem Spiegel será bien recibida tras los fiascos de Hosley y Lazaros.
El papel en la Copa no fue bueno, aunque no desentonamos respecto a ediciones más recientes. Queda la recta final de la temporada y la base no parece la idónea para aupar al equipo a los triunfos. El problema para un club ganador es haberse movido en los últimos años a base de actos de fé. Tampoco nadie daba un duro en junio de 2005 y un triple de Herreros sirvió para escribir una de las páginas gloriosas de la reciente historia del baloncesto madridista.
domingo, 1 de marzo de 2009
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